Por la mañana, en la Recoleta, el vicepresidente Julio Cobos tuvo protagonismo a través de un discurso que, basándose en referencias a Alfonsín, pareció apuntar a su posible candidatura presidencia. Llamó a buscar la unidad hacia dentro de la UCR y propuso construir "un país distinto". También habló de generar proyectos "con los que estamos y otros que no están".
En Recoleta se los pudo ver a Hipólito Solari Yrigoyen, Mario Brodersohn y Florentina Gómez Miranda junto a Nito Artaza, el ruralista Ulises Forte, Enrique Nosiglia, Leopoldo Moreau, Luis Cáceres y Mario Losada, entre otros. María José Lubertino fue la única funcionaria kirchnerista en acercarse hasta el cementerio y también dieron el presente otros extrapartidarios como el socialista Roy Cortina.
Sin embargo, el homenaje realizado en Santa Fe al 1.600 fue el que congregó a un arco más heterogéneo de dirigentes: la senadora Chiche Duhalde; el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el vicepresidente de la Legislatura, Diego Santilli; Enrique Olivera, y el rabino Sergio Bergman, además de los impulsores del acto, los legisladores de la Ciudad Marcelo Meis (lópezmurphista) y Gerardo Ingaramo (macrista). Frente a la casa donde vivió el ex presidente se descubrió una placa y habló el hijo del líder partidario, el diputado electo Ricardo Alfonsín.
El acto más numeroso se realizó en la esquina de Alsina y Entre Ríos (frente al Comité Capital), donde hablaron Ricardo Alfonsín, Gerardo Morales y Juan Nosiglia (titular de la Juventud Radical). Una vez más sonó el llamado a los militantes para unir fuerzas y fortalecer al Acuerdo Cívico y Social (que integran la UCR, la CC y el Socialismo) aunque sin mezclar "el agua y el aceite", según la metáfora usada por el senador jujeño y actual titular del partido.















