El juez Norberto Oyarbide tiene a su cargo la investigación judicial por las operaciones de espionaje de Ciro James, las cuales a medida que pasan los días comienzan a expandirse. Ayer trascendió que también fueron pinchados dos teléfonos de la casa central de Supermercados Coto y un teléfono de la flota de la productora Torneos y Competencias, que perteneció a Carlos Ávila.

Los datos sobre los teléfonos de Coto llegaron ayer a manos de Oyarbide y según creen los investigadores detrás de este espionaje podría estar algún competidor en materia de proveedores y precios. Ahora el juzgado busca determinar cuándo fueron las pinchaduras, por intermedio de que causas se hicieron y quienes intervinieron en su tramitación.

En el entorno de Ávila sospechan que las escuchas estarían relacionadas con las trasmisiones de fútbol. Esto se debe a que en 2007 la AFA y Julio Grondona analizaban romper el contrato con TyC –del cual ya se había desvinculado el empresario- con el fin de crear un canal de fútbol.

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