BOGOTÁ, nov. 3 (UPI) -- La segunda semana de noviembre del 2008 la estafa de las pirámides le explotó en el bolsillo a millares de colombianos y los dejó sin ahorros.

Les habían prometido cobrar intereses hasta del 300 por ciento, pero al final quedaron literalmente, en la calle. Las supuestas casas comerciales DMG, DRFE, People Winner y otra media docena de pirámides cerraron sus puertas y a sus dueños se los tragó la tierra, señaló El Tiempo.

Hoy, un año después, la gran mayoría de afectados no se ha repuesto del golpe de perder su dinero. Algunos optaron por suicidarse, hubo una depresión colectiva y los saqueos y desmanes no se hicieron esperar. El desfalco se calcula en cuatro billones de pesos.

La zona más crítica sigue siendo Putumayo. Allí, David Murcia Guzmán montó en La Hormiga el imperio DMG. Desde eliminadores de coca, pasando por comerciantes, ciudadanos comunes, militares, policías y hasta paramilitares y guerrilleros, invirtieron dinero en la pirámide.

LATAM: Reporte