Las presidentas de Argentina y de Chile, Cristina Kirchner y Michelle Bachelet, respectivamente, firmaron el viernes en Santiago un acuerdo de integración que profundiza las relaciones bilaterales en materia migratoria, fronteriza y de conectividad y que debería conducir hacia la libre circulación de ciudadanos.
En el más potente gesto de integración vial, las dos mandatarias acordaron la construcción de dos túneles en la Cordillera de Los Andes, frontera natural de ambos territorios que se extiende por unos 5.000 km.
Uno de los túneles permitirá la puesta en marcha de un tren para unir las ciudades de Mendoza y Los Andes. Según estimaciones de autoridades argentinas, el proyecto supone una inversión de 3.000 millones de dólares y su construcción demandará entre ocho y diez años.
El proyecto prevé la construcción de un túnel de 23 km a través de la cordillera, que permitirá la instalación de una línea férrea que beneficiará a terceros países, como Brasil.
Actualmente el principal punto de tránsito entre los Argentina y Chile se realiza por el Paso de los Libertadores, que durante el invierno austral se ve frecuentemente afectado por el mal tiempo.
Se prevé además la perforación de Los Andes en la región de Coquimbo (460 km norte de Santiago), para el túnel Paso de Agua Negra, que unirá la zona norte de ambos territorios y será una alternativa a Los Libertadores. Este también es un proyecto de larga data.
No se dieron plazos para estas obras.
El denominado 'Tratado de Maipú de Integración y Cooperación' contempla una amplia cooperación con miras a un futuro acuerdo de libre circulación de ciudadanos entre ambas naciones similar al de la Unión Europea.
Los acuerdos buscan "unir potencialidades que ayuden a generar mejores condiciones de vida para nuestros pueblos", señaló Kirchner.
El amplio acuerdo de integración comprende además una iniciativa para permitir a los trabajadores extranjeros en ambos países trasladar sus fondos de pensiones, que comenzará a regir en enero de 2010.
Se pactó además un proyecto para simplificar y facilitar el tratado de extradición ya existente entre las dos naciones y un acuerdo para facilitar la migración en cinco controles fronterizos.
Bachelet y Kirchner rubricaron el tratado en la comuna de Maipú, cercana al centro de Santiago, donde hace casi 200 años los próceres argentino José de San Martin y chileno Bernardo O' Higgins, se confundieron en un abrazo tras librar una batalla que selló la independencia de Chile.
"Aquel cruce de Los Andes (hecho por San Martín) fue sobre la cordillera, para liberar pueblos. Este (nuevo) cruce para el paso de Aguas Negras y el trasandino, constituye otro cruce de Los Andes con fines, ya no de enfrentar, sino de unir", dijo Kirchner.
"Hoy nos volvemos a encontrar para multiplicar este abrazo entre chilenos y argentinos porque compartimos no sólo una valiosa historia común sino un extraordinario proceso de integración bilateral", aseveró Bachelet.
El acuerdo se firmó un cuarto de siglo después de la firma de un Tratado de Paz y Amistad que puso fin a una disputa limítrofe que estuvo a punto de llevar a la guerra a ambos países en 1978, evitada por mediación papal.
El intercambio comercial entre Chile y Argentina fue de 6.150 millones de dólares en 2008 contra 2.615 millones 10 años atrás. Un tercio de las inversiones chilenas en el exterior están en Argentina.


















