Unos 450.000 funcionarios públicos chilenos volvieron a paralizar este martes sus actividades, en demanda de un reajuste salarial de un 8% y de mejoras en los contratos.
La movilización, de 48 horas, fue convocada por la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y afecta el funcionamiento de reparticiones públicas como el registro civil, los ministerios y la tesorería general de la República, entre otras entidades.
La principal demanda de los empleados fiscales es un reajuste salarial de un 8%. El Gobierno ofreció la semana pasada un incremento del 2,5%, que fue rechazado.
"Queremos que ningún funcionario público gane menos de un salario ético, vale decir 250.000 pesos (unos 470 dólares). La respuesta del Gobierno ha sido este 2,5%, muy alejado de nuestras pretensiones", señaló el presidente de la ANEF, Raúl de la Puente.
Los funcionarios denuncian además que el gobierno no está cumpliendo una ley que impide que más de un 20% de su personal esté bajo la modalidad de 'contrata' o fuera de la planilla oficial.
Actualmente, el 51% de los empleados públicos trabaja en la modalidad a 'contrata', con contratos temporales que se renuevan cada año, lo que entre otros aspectos impide una acumulación de antigüedad.
El 22 de octubre pasado, los empleados fiscales paralizaron por 24 horas.
La movilización se suma al paro que se extiende ya por 11 días de profesores de colegios públicos chilenos, que amenaza con el cierre anticipado del año escolar.


















