La XXIII ronda de conversaciones entre altos mandos de las Fuerzas Armadas de Perú y Chile concluyó este jueves con un llamado de sus representantes a estrechar la cooperación y la confianza mutua para afianzar la paz.

La reunión se realizó a puerta cerrada en la sede del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas en Lima y sin acceso a la prensa a la ceremonia de clausura, cuya cobertura estuvo a cargo de militares.

La delegación chilena, encabezada por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional, general Alfredo Ewing Pinochet, indicó que hasta el momento se registra un avance permanente en las relaciones entre Perú y Chile, según la oficina de prensa militar peruana.

"A través de estos mecanismos de diálogo bilateral estamos construyendo los cimientos para edificar pueblos, donde el desarrollo y la paz vayan de la mano con el crecimiento económico y social de las naciones", acotó el general Ewing.

"Somos nosotros, los llamados desde nuestros puestos, a capacitarnos para ver, construir, y sostener una actitud que propicie la pacificación", señaló el jefe militar chileno sobre el papel de las fuerzas armadas.

Durante la reunión los militares de ambos países trataron temas como el narcotráfico, el terrorismo, el contrabando y desastres naturales.

El presidente de la reunión, el jefe de Estado Mayor General de la Marina de Guerra de Perú, vicealmirante Jorge de La Puente Ribeyro, destacó que el trabajo de estas rondas "marcará una trayectoria positiva en el devenir de los próximos años".

El militar peruano señaló asimismo, que las Fuerzas Armadas de Perú y Chile se pueden convertir en instrumentos de gran utilidad en beneficio de los gobiernos respectivos.

La cita militar se realizó en un contexto marcado por la reciente tensión entre Lima y Santiago sobre la propuesta peruana de suscribir un pacto regional a nivel de Unasur contra el armamentismo.