Foto: Patricio González.

Foto: Patricio González.

La gestión del gobierno de Sebastián Piñera comenzaba con una inmensa e inesperada tarea por delante. El terremoto del 27 de febrero del 2010, que se produjo durante el mandato de Michelle Bachelet y que dejó al país devastado. El nuevo ejecutivo fue el encargado de llevar a cabo las labores de reconstrucción, que fueron cifradas por Sebastián Piñera en unos 30 mil millones de dólares (15% del PIB anual de Chile).

Impuestos para la reconstrucción

El costo de la reconstrucción implicó una restructuración del presupuesto y una serie de medidas dispuestas a financiar el proceso. Para eso, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, lanzó un plan de reconstrucción que trajo consigo el aumento, temporalmente, del impuesto de primera categoría a un 20% en 2011 y un 18,5% en 2012. También se aumentó transitoriamente el Impuesto Territorial a las propiedades de mayor avalúo fiscal, exceptuando a los predios agrícolas.

Tras una serie de negociaciones con la oposición, se aprobó una modificación a la ley de royalty minero que aumentaba el impuesto a una cifra variable de entre 4% a 9%, dependiendo del volumen de producción, entre 2010 y 2012, a cambio del aumento a seis años de la invariabilidad tributaria de los contratos. También se hizo permanente el aumento del impuesto al tabaco y se realizó el traspaso de fondos de la Ley Reservada del Cobre por 600 millones de dólares en 2010 y 2011.

Bonos para los chilenos

Un aspecto social económico del gobierno de Sebastián Piñera durante el 2010 fue la serie de bonos que facilitó para enfrentar la difícil situación que había planteado la crisis mundial del 2009. El Bono Marzo fue otorgado a los sectores vulnerables y fue de 40 mil pesos por carga. Benefició a más de dos millones de familias. El Bono Bodas de Oro, en tanto, significó un monto de 250 mil pesos para aquellos matrimonios de los primeros cuatro quintiles con más de 50 años de casados.

A nivel internacional, Chile pasó a ser un miembro de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en mayo de 2010. Lo que en términos formales representa un reconocimiento internacional a dos décadas durante las cuales Chile ha reformado su sistema democrático y sus políticas económicas, siendo el primer país sudamericano en ingresar al selecto grupo.

De esta manera, pese a la difícil situación inicial que planteaba la catástrofe del 27 de febrero y el inestable sistema económico mundial tras la crisis, Chile logró mantenerse activo económicamente. La inflación tuvo un aumento al 3,0%, el desempleo llegó a 8,3% y el crecimiento fue de un 5,2%.

Cambios en el 2011

En un escenario de mayor estabilidad, el Gobierno lanzó programas en busca del emprendimiento, inversión e innovación. Se anunció una Agenda de Impulso Competitivo, en la que se lanzaron 50 propuestas (reformas microeconómicas) con el propósito de eliminar las trabas para el emprendimiento. De la misma forma, se implementó la Ley de simplificación de trámites, una de las más relevantes para el fomento de la actividad económica (N° 20.494), ya que disminuye a siete la cantidad de días para crear una empresa (27 enero 2011). Esto significó un 32% de alza en la creación de sociedades en 2011.

El 18 de julio de 2011, Juan Andrés Fontaine dejó el cargo de ministro de Economía, Fomento y Turismo y fue remplazado por Pablo Longueira, quien se ha propuesto desarrollar una agenda en pro de los consumidores.

Una de las leyes impulsadas en esta lógica fue la creación del Sernac financiero, el 25 de noviembre del 2011, que está enfocado en proteger los derechos de los consumidores y brindarles información y mayor transparencia y libertad a la hora de escoger productos y servicios. La idea es que no se repitan casos como la colusión de farmacias o de La Polar con las pactaciones unilaterales.

También destacable fue el proyecto que firmó el gobierno para rebajar  la tasa máxima convencional, la cual aplicaría sólo para créditos de montos menores a $ 4,3 millones. Así, el nivel de la TMC caería desde el 51% anual a una cifra entre el 31 y el 41% anual.

En cierre del año 2011el crecimiento se elevó al 6,2% y el desempleo disminuyó al 7,2%. La inflación en tanto, se quedó en 4,4%. Por último, tras largas negociaciones en el Congreso se decidió aprobar el presupuesto presentado para el 2012, donde la principal disensión fue la educación. Las prioridades del mismo están enfocadas en educación, salud, seguridad ciudadana y combate a la pobreza. El total llegó a US$60.299.

@piniones:

@kmcero: ¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno en Economía hasta ahora?

@cmonckeberg: “depende de ministro, 1era parte pro impulso económico la 2da parte pro consumidor, mezcla necesaria”.

@kmcero: ¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno en Economía hasta ahora?

@marcoporchile: “miti mota”