Al menos trece guerrilleros de las FARC murieron y dos artefactos fueron desactivados en operaciones lanzadas el fin de semana por el Ejército en diversos lugares de Colombia, informaron fuentes militares este lunes.

Siete integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) murieron el domingo en la aldea de Pueblo Nuevo, en el selvático departamento (provincia) de Guaviare (sur), donde una unidad de élite del Ejército persigue desde hace varios días a una columna guerrillera, señaló la jefatura militar de la región.

Otras fuentes del Ejército dijeron que la operación de Pueblo Nuevo, a unos 300 kms al sur de Bogotá, permitió desarticular un escuadrón de las FARC acusado de traficar con drogas y suministrar apoyo logístico a otros guerrilleros que operan en la selva.

Al menos seis miembros de las FARC fueron abatidos en combates registrados el fin de semana en el selvático departamento de Caquetá, vecino de Guaviare, según el Ejército.

Los soldados se incautaron de fusiles y municiones, se informó.

Por otra parte, los militares desactivaron el fin de semana dos artefactos instalados por las FARC en localidades rurales de los departamentos de Huila (sur) y Tolima (centro-oeste), señaló el alto mando castrense en un comunicado.

Los rebeldes pretendían activar los explosivos al paso de patrullas militares por los pueblos de Lucitania, en Huila, y La Soledad, en Tolima, según el Ejército.

Las Fuerzas Armadas de Colombia llevan a cabo una vasta campaña contra las FARC en Caquetá, Guaviare, Huila, Tolima y otras regiones por orden del presidente Álvaro Uribe, en el poder desde agosto de 2002 y quien aplica una política de 'seguridad democrática' para nuetralizar a los grupos violentos.