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MEDELLIN. Los taxis que no están matriculados en Medellín no podrán recoger pasajeros en ningún lugar de la ciudad ni utilizar sus centros de acopio, so pena de que les impongan comparendos.
La medida, que empezará a regir este mes, generó el rechazo de organizaciones de taxistas con asiento en municipios del Valle de Aburrá diferentes a Medellín, al considerarla como "competencia agresiva" dentro del sector.
Al justificarla, el secretario de Tránsito de Medellín, Ricardo Smith, expuso que la determinación está apoyada en la mesa de trabajo que se tiene con los taxistas, en la cual, se expuso la difícil situación que vive el gremio.
"Pidieron esta medida y fue concertada en la mesa. Dijeron que el momento tan duro que viven, los ha llevado incluso a actuaciones no adecuadas como el taxi colectivo", afirmó.
En Medellín, precisó, ya se tenían delimitadas unas zonas a las que los taxis de otras jurisdicciones no podían acceder ni a recoger pasajeros ni a estar en los acopios, como las del centro y el sector de Laureles (las de mayor demanda).
Sumado a ello, aludió a un estudio del Área Metropolitana que muestra que en la región hay una sobreoferta real de 6 mil taxis si Medellín no aplica el pico y placa.
Pero con la vigencia de la medida, agregó, la sobreoferta se reduce a 3 mil taxis que, según estimó, no está en Medellín, sino en los municipios vecinos, en especial en el sur.
Según Smith, la norma que impedirá recoger pasajeros en Medellín a los taxis de otros municipios, no se aplicará de inmediato de manera sancionatoria. "Vamos a aplicar un tiempo pedagógico, por lo menos esta semana se harán operativos y se hará una campaña para comunicar la medida", notificó.
La decisión fue cuestionada por la Asociación Metropolitana de Taxistas que consideró, entre otras razones, las siguientes: Incremento del tiempo de trabajo, mayor cansancio y riesgo en la prestación del servicio, competencia desproporcionada y agresiva dentro de los sectores, favorecimiento por autoridades locales a grupos fuertes y allegados, manifestaciones gremiales, y aumento de la piratería de particulares.
En lo económico subrayó desgaste por exceso de trabajo del vehículo, aumento del consumo de aceite y combustible, salida del gremio de pequeños propietarios y fortalecimiento de los grandes.
A Juan Carlos, un usuario del municipio de Envigado le parece una medida "tétrica" que va a quitar mucho trabajo.
"Pensaron más en la ciudad que los usuarios", dijo, y apreció que los taxistas no van a querer ir a Medellín para devolverse vacíos.


















