Acusan a concejal de negar ayuda

BOGOTA. Un fuerte y repentino dolor de cabeza le sacó lágrimas al patrullero David Hernández, adscrito al cuerpo de protección del concejal Ómar Mejía.

Eran las seis de la tarde del pasado viernes y el escolta fue trasladado hasta el Hospital Central de la Policía en un taxi, conseguido por varios de sus compañeros, frente a la sede política del cabildante, donde se encontraban.

La polémica se suscitó al día siguiente en el recinto, donde se conoció la versión de que supuestamente Mejía Báez se negó a prestar la camioneta oficial para que su escolta fuera llevado al centro asistencial.

"Yo me acuerdo que me subieron a un taxi y escuchaba las sirenas que abrían paso, pero por el dolor no me acuerdo de nada más", dice Hernández.

Por su parte, el mayor José Jhon Ruiz, de la oficina de enlace del Concejo, indicó que desconoce qué pudo haber sucedido en la sede del concejal. Sin embargo, dijo que esa información está siendo analizada y están recogiendo pruebas sobre el caso.

Fuentes consultadas que conocieron la situación, aseguraron que en varias ocasiones le pidieron al Concejal la camioneta para el traslado, pero que se negó. "Fueron varios los motivos, uno de ellos que porque tenía que recoger a la hija y llevarla a otro sitio", dijo el testigo.

Para el honorable concejal Mejía, la situación fue diferente. De acuerdo con su versión, a él nunca le pidieron la camioneta para el traslado. "Yo hice lo que correspondía, avisar al oficial de enlace", dijo Mejía.

A Hernández le diagnosticaron un ataque de hipertensión tras los exámenes de rigor. Le dieron tres días de incapacidad que se terminaron el lunes. Este martes regresará al cabildo a seguir protegiendo a Ómar Mejía.

La versión del funcionario

Según Ómar Mejía, en cuanto se dio cuenta del estado del patrullero llamó de inmediato al oficial de enlace y desde allí le dijeron que iban a enviar un grupo de motorizados a recoger a Hernández.

"Llegaron y enseguida lo llevaron a la Clínica de la Policía, lo controlaron y listo, el martes ya entra a trabajar", sostuvo el cabildante conservador.

Añadió que no es cierto que a él le hayan pedido la camioneta para el traslado del escolta. "Eso no es así, si ustedes lo quieren convertir en noticia, háganlo, pero eso no es así". Ratificó que él siguió las instrucciones que le dio el mayor y que en lugar no hubo testigos. "Tan sólo estaban dos personas en el sitio", concluyó.