Plantas carnívoras se toman el jardín botánico de Bogotá

BOGOTA. Cientos de personas aún creen que las plantas carnívoras son especies de monstruos capaces de devorar hombres de un solo mordisco. Pero no, este tipo de plantas a lo mucho podrían llegar a capturar un ratón, cuando las mismas alcanzan un tamaño considerable, entre 4 y 5 metros.

Para desmitificar este tipo de creencias, el Jardín Botánico de Bogotá puso a disposición del público la exposición Plantas Carnívoras, con la intención de acercar a la población a este tipo de especies que sobreviven a punta de insectos, agua y luz.

En Colombia hay cerca de 50 especies de plantas carnívoras. Sin embargo, en el Jardín Botánico no hay especies locales, sino 45 prototipos traídos de Hong Kong, Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, el sudoeste asiático, Venezuela y México,

Carlos Andrés Moreno es un coleccionista de plantas carnívoras y uno de los encargados de la exposición en el Jardín Botánico. Él sostiene que este tipo de plantas se pueden tener en las casas, en los patios o terrazas, teniendo en cuenta si es de luz directa o semidirecta.

Pese a lo que muchos podrían llegar a imaginar, las plantas carnívoras no necesitan ser alimentadas como animales domésticos, pues con el néctar que desprenden de sus hojas logran atraer a sus presas, principalmente insectos. Otras ni siquiera necesitan pequeños animales, porque pueden sobrevivir con el proceso de fotosíntesis.

Sin embargo, según Moreno algunos cultivadores que tienen plantas carnívoras las alimentan con carne molida cruda o con chocolate, fuente de proteína, para que "se pongan más bonitas". Lo que no está indicado es utilizar un proceso de fertilización o fumigación porque pueden morir.

Aunque hay que tener cuidado con los dedos, estas plantas son inofensivas para el ser humano. Las más grandes que se forman en enredaderas pueden medir hasta cinco metros y dependiendo del tipo de trampa podrían cazar desde una lagartija, hasta una rana o un ratón.

Moreno explica que estas plantas se diferencian de las otras porque atraen, atrapan y digieren a su presa. Algunas tienen una trampa pegajosa, otras maxilar (pequeños dientecitos), o tubular, que son aquellas que son como jarrones donde los mosquitos caen para nunca más salir. Hay otro tipo que tienen la trampa en sus raíces y pasan desapercibidas entre la maleza.

Estas plantas exóticas se adaptan a cualquier clima, siempre y cuando reciban una cantidad adecuada de luz y agua. De hecho, una persona podría tener un espécimen de estos; si vive en Cali, Medellín o Bogotá, sostiene este amante de las plantas carnívoras.

EL DATO: Las plantas carnívoras no lo son por decisión propia. Se alimentan de insectos y otro tipo de bichos porque sus raíces no tienen la capacidad para absorber los nutrientes que necesitan, presentes en los suelos fértiles. Además, porque de esta manera no se convierten en una competencia para otras plantas que necesitan alimentarse. Por eso modificaron sus hojas para suplir su ausencia de nutrientes y poder cumplir su función metabólica.