El Florero de Llorente (Ilustración: Gastón Bettelli)

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Tal como nos lo han contado, un día de mercado, el 20 de julio, se presentó en la tienda del español [José González] Llorente el criollo don Antonio Morales. Llega a pedirle en préstamo un florero. Año: 1810. Lugar: la Calle Real en Santa Fe de Bogotá. Ocasión: la comida que iban a ofrecer los criollos a Villavicencio, un ilustre recién llegado. Llorente se negó a prestar el florero. Peor aun: en lenguaje español, que cuando se dice a ser grosero es el más grosero del mundo, dijo lo que se le vino a la lengua sobre los criollos. Morales le respondió con un puñetazo. El pueblo airado -¿y prevenido?- se amotinó, y -dicen los textos- comenzó la Independencia. [...]. La Independencia es un hecho digno de la historia universal y genera una revisión más profunda que la de la Revolución francesa. [...].