Por Reza Derakhshi y Parisa Hafezi
TEHERAN (Reuters) - El Parlamento de Irán votó el domingo cambiar una sección clave del plan gubernamental para eliminar los subsidios, diciendo que todos los iraníes debían ser compensados por el alza de precios de la energía y los alimentos, y no sólo las familias de bajos ingresos.
Anteriormente, periódicos habían informado que el Gobierno planeaba compensar a 36 millones de personas, casi la mitad de la población, por los altos precios que se producirán cuando los subsidios lleguen a su fin, y para ello abriría cuentas bancarias donde ellos pudieran recibir dinero en efectivo.
La agencia oficial de noticias IRNA dijo que a pesar de la votación extendiendo la compensación a toda la población, la suma asignada en el proyecto de ley no había cambiado. Si la legislación es confirmada, no afectaría al presupuesto estatal.
El mes pasado, el Parlamento apoyó otras cláusulas de la propuesta gubernamental, votando terminar con los subsidios a los bienes básicos que van desde la gasolina hasta el arroz y el trigo, elemento clave para los planes del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, de reformar la economía.
Los subsidios fueron una pesada carga para el presupuesto, pero los críticos han señalado que quitarlos, incluso por un periodo planificado de cinco años, perjudicará a los pobres al gatillar la inflación, cercana al 10 por ciento actualmente.
Algunos analistas y parlamentarios iraníes anunciaron que podrían producirse enfrentamientos sociales si los subsidios son recortados. La introducción de un plan de racionamiento de gasolina a mediados del 2007 produjo disturbios en Teherán.
El Gobierno señala que los subsidios al combustible benefician en su mayoría a los adinerados.
¿DINERO SUFICIENTE?
La votación parlamentaria podría forzar al Gobierno a aumentar la suma propuesta para la compensación, aunque IRNA señaló que aún puede distribuir en efectivo y pagos de asistencia social sólo el 50 por ciento del dinero ahorrado de los subsidios.
El monto entregado a cada hogar dependerá del ingreso.
La aprobación del Parlamento al fin de los subsidios el mes pasado fue una gran señal de que Ahmadinejad estaba consolidando su posición luego de grandes protestas provocadas por su polémica reelección en junio, aunque el resultado del domingo fue un traspié para el mandatario.
Sin embargo, precios más altos para el consumidor pueden resultar impopulares entre los iraníes, muchos de los cuales están luchando para sobrevivir.
Antes de conocerse la decisión del Parlamento, el diario de negocios Sarmayeh publicó que una familia de cuatro personas con un ingreso mensual de unos 400 dólares recibirá 68 dólares en el nuevo plan, pero que el ingreso extra sólo cubriría el aumento esperado en los precios del gas y la electricidad.
El diario citó a Ahmadinejad explicando el plan: "Vamos a transferir el dinero a sus cuentas (...) no es necesario ir y comprar lo que sea que necesiten el primer día".
Analistas señalan que cortar los subsidios de energía reducirá la demanda de gasolina y fortalecerá a Irán ante la posibilidad de nuevas sanciones en las importaciones de gasolina impuestas por su polémico programa nuclear.
Irán es el quinto mayor exportador mundial de petróleo, pero no posee las capacidades de refinación para cumplir con sus necesidades internas de gasolina, lo que lo fuerza a importar grandes volúmenes.
El proyecto de ley del subsidio necesita ser aprobado por el organismo regulador de línea dura, el Consejo de Guardianes, para convertirse en ley.
(Reporte adicional de Hashem Kalantari y Hossein Jaseb; Escrito por Fredrik Dahl; Editado en español por Marion Giraldo)


















