Por Andrew Quinn y Christian Lowe
MARRAKECH, Marruecos (Reuters) - La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo el lunes que Israel debe hacer más para reanudar las negociaciones de paz con los palestinos, contrarrestando acusaciones árabes de que había cedido frente a Israel respecto a los asentamientos.
Clinton, reunida en Marruecos con ministros de Relaciones Exteriores árabes, es probable que se encuentre con disconformidad de parte de ellos por no haber ejercido más presión para el congelamiento de la expansión de asentamientos cuando habló con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la semana pasada.
El secretario general de la Liga Arabe, Amr Moussa, quien también está en Marruecos, dijo previamente el lunes que temía que los esfuerzos del presidente estadounidense Barack Obama para reiniciar las conversaciones de paz israelí-palestinas puedan verse afectados por un fracaso en el tema de los asentamientos.
Clinton dijo que "los israelíes han respondido al llamado de Estados Unidos, los palestinos y el mundo árabe para detener la actividad de los asentamientos, expresando una buena voluntad para contener la actividad de asentamientos".
"Esa oferta está muy por debajo de lo que sería nuestra preferencia, pero si se actúa en consecuencia, será una restricción sin precedentes de los asentamientos y tendría un efecto importante y significativo en la contención de su crecimiento", agregó a periodistas.
Clinton elogió también al presidente palestino, Mahmoud Abbas, por lo que calificó como "medidas positivas" que estaba tomando hacia las conversaciones, incluida la mejora de la seguridad en Cisjordania.
La funcionaria dijo que Israel debería corresponder.
"Cuando cualquiera de las partes adopta una medida que parece que nos mueve en la dirección correcta, aunque no es lo que me gustaría o yo preferiría, yo voy a reforzarla positivamente", comentó Clinton.
"DECEPCION" ARABE
Clinton viajó a Marruecos para iniciar contactos con funcionarios árabes después de una reunión con Netanyahu en Jerusalén en la que respaldó la posición de Israel de que la expansión de asentamientos en la ocupada Cisjordania no debe impedir la reanudación de las negociaciones.
Esa posición contradijo la postura palestina.
El jefe de la Liga Arabe dijo que los estados árabes comparten la posición palestina de que es inútil reanudar las negociaciones sin un congelamiento de la expansión de asentamientos.
"Yo estoy diciendo que todos nosotros, incluyendo a Arabia Saudita, incluyendo a Egipto, están profundamente decepcionados (...) con los resultados, con el hecho de que Israel puede salirse con la suya sin ninguna posición firme de que esto no se puede hacer", dijo Moussa a periodistas.
Al ser consultado sobre si la iniciativa de Obama para reiniciar el proceso de paz israelí-palestino ha fracasado, dijo: "Todavía tenemos que esperar hasta que nuestras reuniones y decidir qué vamos a hacer. Pero el fracaso está en la atmósfera".
Clinton sostendrá una reunión bilateral con el ministro de Relaciones Exteriores saudita, el príncipe Saud al-Faisal, al igual que encuentros grupales con ministros del Golfo Arabe y funcionarios de Egipto, Jordania e Irak en los márgenes de una conferencia de desarrollo en el país africano.
También se reunirá con el rey marroquí Mohammed VI en uno de sus palacios en la desértica ciudad de Ouarzazate.
Después de la visita de Clinton a Jerusalén, los palestinos acusaron a Estados Unidos de "dar marcha atrás" en el tema de los asentamientos y dijeron que la reanudación de las conversaciones israelí-palestinas no estaba a la vista.
Los comentarios de Clinton en Jerusalén pusieron de relieve un cambio en la política de Estados Unidos que comenzó en septiembre cuando Obama sólo pidió "moderación" a la actividad de asentamientos israelíes en vez del "congelamiento" que había demandado previamente.
Netanyahu ha propuesto limitar -por ahora- la construcción a unas 3.000 casas en asentamientos que ya fueron aprobadas por Israel en Cisjordania.
El líder palestino Abbas enfrenta una intensa presión interna de Hamas, el grupo islamista que controla la Franja de Gaza, y cualquier arreglo en relación a los asentamientos podría afectarlo políticamente cuando falta poco para las elecciones palestinas del 24 de enero. Hamas ha rechazado los comicios.
(Reporte adicional de Tom Pfeiffer en Marrakech; Editado en español por Silene Ramírez)


















