Por Mohammed Assadi y Tom Perry

RAMALLAH, Cisjordania (Reuters) - El presidente palestino, Mahmoud Abbas, dijo el jueves que no desea buscar su reelección en los comicios de enero, expresando su decepción con Washington por su respaldo a Israel en las discusiones para retomar las conversaciones de paz.

En un discurso televisado, el líder de 74 años de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo que su decisión no era la táctica de negocios que algunos esperarían de él. Aunque su expresión parecía dejar lugar a un cambio de parecer.

Funcionarios palestinos a los que les anunció la medida en las primeras horas del día dijeron que habían tratado de persuadirlo para que siguiera en el cargo, ya que no existe una persona para reemplazarlo.

La Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo que esperaba trabajar con Abbas en "cualquier cargo nuevo", agregando que había discutido el futuro político del líder palestino en una reunión que sostuvo el fin de semana pasado. No entregó más detalles.

Cuando se le preguntó si Estados Unidos quería que Abbas cambiase de parecer, el portavoz del Departamento de Estado Ian Kelly dijo: "No depende de nosotros decir si el debe o no cambiar su decisión".

En una señal de la frustración que según asesores ha sentido desde que Clinton concordó con Netanyahu en que la expansión de los asentamientos no deberían frenar el diálogo, Abbas alabó al presidente estadounidense, Barack Obama, por preservar la paz, pero agregó: "Nos sorprendió que favorecieran la postura israelí".

Siendo un hombre que ha basado su carrera política en negociar con Israel, Abbas dijo que aún creía que era posible llegar a una solución en que se pudiera establecer un Estado palestino colindante con Israel.

Pero la solución de dos Estados actualmente enfrenta "muchos peligros", agregó.

El asesor de Abbas Nabil Abu Rdainah, explicando el anuncio del presidente, dijo: "El proceso de paz se dirige a una calle sinsalida y el Gobierno estadounidense no logró que Israel se respetara las exigencias internacionales".

Abbas convocó a la elección presidencial y parlamentaria del 24 de enero el mes pasado, en una medida rechazada por sus rivales islamistas de hamas, que ponen en duda su legitimidad y se oponen a las medidas impulsadas por Estados Unidos para lograr una coexistencia permanente entre los palestinos y el Estado judío.

El presidente convocó las elecciones luego de que no logró cerrar un acuerdo mediado por Egipto para poner fin a un profundo cisma político con Hamas, que se hizo con el control de la Franja de Gaza en el 2007, dividiendo al movimiento nacional palestino.

"He dicho a nuestros hermanos en la OLP (...) que no tengo intención de presentarme en la próxima elección ", dijo Abbas, notoriamente tenso, a una conferencia de prensa en sus oficinas centrales de Ramallah.

Anteriormente le había comunicado al comité ejecutivo de la OLP que no quería tener otro período en el cargo, aunque no es la primera vez que expresa este deseo en los últimos años. De todas formas, el comité rechazó su oferta de renunciar, dijeron funcionarios.

Abbas, quien reemplazó al difunto Yasser Arafat hace cinco años, reservó parte de sus condenas más fuertes para sus opositores islamistas de Hamas, que vencieron a su partido Fatah en las elecciones parlamentarias del 2006 y al año siguiente tomaron control de la Franja de Gaza.

El accionar de Hamas fue visto como un obstáculo para lograr la unidad nacional palestina.

Pero Abbas también atacó a Israel, cuyo primer ministro, Benjamin Netanyahu, rechaza de plano las demandas de Abbas de que se deben frenar las construcciones en los asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania antes de poder reanudar las negociaciones de paz, estancadas desde hace 11 meses.

(Reporte adicional de Tom Perry en Jerusalén, Escrito por Alastair Macdonald, Editado en español por Lucila Sigal y Silene Ramírez)